¿Crees que sabes todo acerca de la maquinaria industrial? ¿Que conoces todos y cada uno de los mecanismos que se llevan a cabo en el sector que la envuelve? Pongámoslo a prueba.

Pero antes, una breve mención al término máquina. 

¿Qué es una máquina?

Entendemos como máquina un conjunto de distintos elementos con capacidades móviles y fijas cuyo funcionamiento se centra en posibilitar, aprovechar, dirigir, regular o transformar energía, o realizar un trabajo con un fin determinado.

Maquinaria procede del término latín machinarĭus y se utiliza para hacer referencia tanto al grupo de distintas máquinas que se combinan para obtener un mismo fin como al mecanismo que da movimiento a un dispositivo.

Además, en líneas generales, podemos distinguir las máquinas bajo dos grandes categorías.

Por un lado tenemos las máquinas simples como podría ser el caso de una polea. Y por el otro lado tenemos a máquinas más complejas como bien pueden ser los motores.

La aparición de la maquinaria industrial

La maquinaria industrial fecha unos años antes de principios del siglo XX, y lógicamente, tuvo una gran repercusión en dicha revolución que lleva su nombre, a mediados del siglo XVIII en Gran Bretaña.

Fue en 1900 donde las principales marcas encargadas de construir automóviles y bicicletas destinaron recursos a construir sus propias fábricas de máquinas.   

En sector o concepto de maquinaria industrial es muy diverso, pues al final se trata de máquinas encargadas de realizar funciones mecánicas para distintos sectores o escenarios de producción. 

El sector de las transmisiones va estrechamente ligado al de la producción de la maquinaria agrícola, la maquinaria destinada a la industria textil o incluso a las piezas que elaboran los trenes y tranvías.

En nuestra publicación de hoy te vamos a detallar algunos ejemplos de como piezas como las correas o las poleas juegan un papel fundamental en este proceso de fabricación.

Motores de la maquinaria agrícola

Los motores que destacan dentro de la maquinaria agrícola en sus inicios fueron los motores de combustión interna, los que eran conocidos bajo el nombre de motor Otto y motor Diésel, nombrados así debido al nombre de sus inventores.

Los elementos que los componían eran muy similares a las de los motores de cuatro tiempos pero con algunas variaciones, como el caso del inyector de gasolina en el motor Diésel.

Respecto al motor de combustión interna te comentamos brevemente su sistema de distribución.

Sistema de distribución

Cada uno de los cilindros del engranaje toma el combustible y expulsa los gases mediante válvulas deslizantes. Como ocurre en otros tipos de motores, un muelle que hasta entonces mantenía cerradas las válvulas hace que se abran en el instante preciso, al actuar las levas de un árbol de levas rotatorio movido por el cigüeñal, estando el conjunto coordinado mediante la cadena o la correa de distribución (puedes aprender más sobre las correas de distribución haciendo clic en nuestra entrada tipos de correas). Durante la historia, en este proceso, ha habido distintos sistemas de distribución, como la que se conoce bajo el nombre de distribución por camisa corredera.