Hay muchos tipos de ejes, de los que más conocemos, suelen ser los que pertenecen a los vehículos. Cada tipo de eje contribuye a un determinado tipo de rendimiento.

Aunque la mayoría de la gente piensa que las transmisiones son la “parte móvil” de un motor, en realidad, el trabajo real de transferir la potencia de la transmisión al motor lo realizan los ángulos.

Los distintos vehículos también tienen diferentes tipos de ejes (componentes de conexión mecánica, muelles y amortiguadores para unir las ruedas al motor) en función de sus necesidades específicas. 

Sobre los motores, en alguna ocasión ya les hemos puesto el foco en nuestro blog, en el que te contamos acerca de un tipo de sistemas altamente extendido en el sector de las transmisiones, hablamos, cómo no, de los motores de cuatro tiempos.

En dicha publicación te contamos qué son y cómo funcionan, además de echar un vistazo a sus distintos tipos.

En el caso de los coches con suspensiones de eje vivo, la función de la zona es transmitir la fuerza motriz al eje y mantener la posición de las ruedas entre sí y con respecto al resto del bastidor. 

En el caso de un coche con suspensión semi-activa, el papel del eje es el de punto de anclaje para los muelles, que ayudan a mover la carrocería y a transferir la fuerza motriz entre los neumáticos y la suspensión en las ruedas.

Los tres tipos de ejes más comunes son los de tracción a las cuatro ruedas (o tren de transmisión), los de tracción a las dos ruedas y los de ballestas. 

Tipos de ejes y ruedas: la tracción a las cuatro ruedas

La tracción a las cuatro ruedas, a veces conocida como 4×4, se refiere a la transmisión de un vehículo capaz de ofrecer par a todas sus ruedas al mismo tiempo. 

Generalmente está conectada a través de una caja de transferencia por una barra de transferencia que proporciona una rueda de salida adicional y, en algunos casos, un engranaje adicional. 

Una rueda que se empuja hacia la derecha se moverá hacia la izquierda, mientras que una rueda que se mueve hacia la izquierda se moverá hacia la derecha. 

Este tipo de transmisión del vehículo ha evolucionado hasta convertirse en una opción muy popular para los entusiastas del off-road.

Para los vehículos todoterreno, especialmente los camiones, un tren motriz de cuatro ruedas y un sistema de transmisión que distribuye la potencia entre los ejes son esenciales para un funcionamiento fluido. 

El tren motriz de cuatro ruedas distribuye la potencia entre los ejes por medio de una serie de engranajes y rodillos que permiten que las ruedas giren independientemente unas de otras, permitiendo así que las ruedas se muevan de forma independiente. 

A continuación, una caja de transferencia transfiere la potencia de las ruedas al eje para permitir este movimiento independiente. El diseño de la caja de transferencia también permite la resistencia al deslizamiento. 

Sin duda alguna, un elemento del mundo de las transmisiones de movimiento que acompañan a los ejes en sus potenciales usos son los acoplamientos autoblocantes.

Un componente clave a la hora de permitir la fijación de una gran variedad de elementos a un eje, transmitiendo el par motor y soportando esfuerzos axiales. Destacan por su gran facilidad de montaje y desmontaje.

En SADI Transmisiones ofrecemos una gran variedad de elementos que te ayudarán a cumplimentar los distintos tipos de ejes con los que trabajes a diario, como pueden ser desde acoplamientos a poleas o correas.